Respuesta a: Política General 2.0

#393318


Yakari
Participante

https://www.publico.es/politica/europa-juzga-causa-proces-querella-prevaricacion-cgpj-ascender-supremo-magistrada-lamela.html

Esta explosiva querella, presentada por la Associació Atenes de Juristes Pels Drets Civils el pasado abril –en un escrito expositivo de 62 folios, detallando numerosos casos concretos, que fue firmado por el magistrado del caso Blesa Elpidio José Silva Pacheco–, acaba de ser ampliada para incluir otro ejemplo de presunto “abuso sistemático de la discrecionalidad prevista para la designación de los profesionales llamados a ocupar determinados órganos judiciales”. Pero en este caso se trata de la jueza Carmen Lamela Díaz, quien adquirió notoriedad por enviar a prisión a todos los dirigentes soberanistas catalanes que acudieron a sus citaciones ante la Audiencia Nacional, incluidos los dos Jordis (Sánchez y Cuixart) y el líder de ERC, Oriol Junqueras.

La querella de Atenes contra el Poder Judicial fue asignada a finales de julio a la Sección Cuarta de la Sala Segunda del Tribunal Supremo,en la que está el juez Pablo Llarena que actualmente instruye la causa anti-independentistas, como se puede ver en esta providencia, a la que ha tenido acceso Público:

Al inicio de su instrucción contra los políticos soberanistas catalanes, la jueza Lamela también cursó euro-órdenes de detención contra el expresident de la Generalitat Carles Puigdemont y los consellers del Govern que se exiliaron en Bélgica, pero cometió errores en el formulario correspondiente y una de las primeras medidas que tuvo que adoptar el juez Llarena al hacerse cargo de la causa fue la de retirar esas euro-órdenes mal hechas.

En realidad, a Lamela, como jueza instructora del Juzgado Central 3 de la Audiencia Nacional, tampoco le correspondía la competencia para encausar a Puigdemont, Junqueras y los demás aforados –en su condición de diputados del Parlament de Catalunya–, así que Llarena también tuvo que retirarle la instrucción de esa Causa Especial y quedársela él. Algo asimismo irregular –puesto que el tribunal predeterminado por la Ley para juzgar a los aforados catalanes es el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, no el Supremo– pero que se ejecutó en base a la “construcción jurídica aberrante” (según fuentes jurídicas) que ideó el ex fiscal general José Manuel Maza para arrebatar la causa al TSJC alegando que afectaba a toda España y tenía ramificaciones internacionales.

En cualquier caso, los antecedentes jurídicos recientes de la jueza Lamela no parecían muy brillantes cuando, el pasado 23 de julio, el CGPJ anunció su decisión de ascenderla a la Sala Segunda del Tribunal Supremo. Casi de inmediato, la Asociación Atenas amplió su querella por prevaricación continuada contra el Poder Judicial, al considerar que ese nombramiento es un nuevo y flagrante caso de “promoción de un candidato que, a pesar de no poder competir en absoluto con el resto de candidatos en términos de méritos y capacidad, termina por ser aupado precisamente por única gracia de su consabida alineación ideológica con el partido de gobierno” (página 44 de la querella inicial).